NUESTRO PROPÓSITO
La Iglesia Bautista La Roca existe para glorificar a Dios cumpliendo la Gran Comisión dada por Cristo mediante el poder del Espíritu Santo
NUESTRA MISIÓN
La misión de la Iglesia Bautista La Roca es buscar a las almas perdidas de Orlando, transformarlas en discípulos de Jesucristo y capacitarlas para que se reproduzcan
NUESTROS VALORES
1. La enseñanza de la Palabra de Dios.
2. La visión hacia afuera para buscar a los perdidos.
3. La formación de discípulos maduros y reproductivos mediante un
discipulado integral.
4. El amor expresado con palabras y hechos a creyentes e inconversos.
5. Las disciplinas espirituales.
6. La santidad en nuestra vida personal.
7. La alabanza ordenada y con alegría en la iglesia.
8. La excelencia en nuestro servicio a Dios.
9. El respeto a la autoridad pastoral.
10. Los líderes-siervos.
NUESTRA VISIÓN
Vemos a una iglesia de 10,000 miembros ubicada estratégicamente en la ciudad de Orlando. Vemos a cada miembro en su célula ganando almas, edificándose y cuidándose mutuamente durante la semana.
Vemos a misioneros siendo llamados por el Espíritu Santo y encomendados para plantar otras iglesias en nuestra ciudad, en nuestro estado, en nuestro país y hasta los confines de la tierra.
Vemos a nuestras familias edificadas hasta tener un carácter maduro como el de Cristo. Vemos a los esposos llenos del Espíritu, siendo los sacerdotes de su hogar y a sus esposas como mujeres virtuosas. Vemos a sus hijos obedientes a sus padres, siendo ejemplos en palabra y conducta en sus casas, en la iglesia y en la sociedad.
Vemos a una iglesia sirviendo fielmente con sus dones en el ministerio al cual Dios los ha llamado. Vemos a una iglesia organizada, disciplinada que pone los negocios del reino en el primer lugar de sus prioridades.
Vemos a una iglesia donde se vive el amor de Cristo en tal forma que cualquier alma herida, deprimida, frustrada o confundida, puede encontrar en nosotros amor, aceptación, ayuda, perdón, guía y animo. Vemos a nuestra iglesia llevando ese amor de Cristo a nuestra comunidad en palabra y con hechos.
Vemos un culto dominical donde el propósito supremo es exaltar Jesucristo. Vemos una predicación fiel a las Escrituras que impacta la vida tanto de creyentes como de inconversos. Vemos a un pueblo exaltando a Dios por su grandeza, por las bendiciones recibidas y por las almas ganadas durante semana. Vemos a la iglesia adorando con orden y reverencia pero con alegría y sencillez de corazón. Vemos a un pueblo adorando con tal devoción que la presencia del Señor se puede sentir en su templo.